Uno de los grandes retos de este enclave dada su
localización a unos pocos kilómetros de Pamplona y lo llamativo de la
migración de algunas especies, como el ganso, que han atraído
tradicionalmente la atención de numerosos ornitólogos, naturalistas,
cazadores o simples paseantes, será el hacer compatible su recuperación
medioambiental con las actividades de investigación científica, ocio
naturalista o de otro tipo, educación ambiental,...
Por ello proponemos una
serie de medidas tendentes a minimizar el efecto de la presencia humana así
como a hacerla compatible con el disfrute del entorno natural.
Sería conveniente la creación de una barrera vegetal
a modo de seto en el perímetro del Enclave Natural en la franja donde el
límite de a Zona de Interés Ecológico coincida (si se aprueba nuestra
propuesta) o esté más próxima al límite del Enclave. En tanto en
cuanto esta barrera vegetal puede desarrollarse sería bueno la creación
de una barrera artificial a base de cañizos junto al cercado actualmente
existente. En esta zona se pueden habilitar orificios a modo de
observatorios para las aves.