En uno de las medidas del Plan de Gestión se habla de
"estabilizar la lámina de agua dentro del perímetro vallado,
durante al menos el período crítico para la fauna y la vegetación,
comprendido entre enero y junio ambos inclusive".
Resulta bastante obvio que las zonas húmedas tienen un
ciclo que dura todo el año y que la utilización de las mismas varía según
las estaciones sin poder delimitar cuales son más críticas: todas tienen
su función biológica. Si en un momento sirven como zonas de nidificación
en otro lo hacen como zonas de reposo y recuperación para la fauna
migratoria o invernante. No se conoce con exactitud cual puede ser la
importancia para la avifauna de la balsa durante el período de dispersión
postnidificación (final del verano), migración postnupcial e invernada
ya que dadas las condiciones actuales de la balsa suele permanecer seca la
mayor parte de estos períodos. Sin embargo, en aquellas ocasiones en las
que el régimen de lluvias ha permitido la continuidad temporal de la lámina
de agua en estos meses se han realizado observaciones de interés que
permiten entrever la importancia de la balsa en estos períodos. Baste
citar la presencia de Garcetas Comunes, Grullas y Gansos sedimentados e
importantes cantidades de Anades Reales, Cercetas Comunes, Anades
Silbones, Anades Rabudos. Sería muy conveniente desde el punto de vista
de la investigación y la conservación poder evaluar durante al menos 2
ó 3 años la importancia de la balsa en la segunda mitad del año.
Por otro lado, el mantenimiento de agua durante todo el
año dentro de la Zona de Interés Ecológico no causa ningún perjuicio añadido
al municipio de Berrioplano ya que en esta zona no está permitido el uso
ganadero.
Por todo ello proponemos:
Garantizar el mantenimiento de la lámina de agua
durante todo el año o durante los periodos que la climatología lo
permita.