ESTÁ siendo un buen año para los 'cazadores' de setas. Sólo en una
mañana, la del pasado sábado, un grupo de diez personas consiguió
coleccionar hasta 240 especies diferentes. En Echauri, Lanz, Bigüezal y
Belabarce, los miembros de la sociedad micológica Gorosti llenaron más
de 15 cestas de estos a veces peligrosos y suculentos manjares para
trasladarlos a un hábitat diferente: una exposición.
'Queremos enseñar la variedad de especies que hay en Navarra,
describir cuáles son comestibles y cuáles no. Cada vez hay más gente
aficionada a la recolección de setas y aquí pueden aprender algo más
sobre este mundo', explicó Patxi Pérez Zugasti, miembro de Gorosti.
Y para muestra un botón. Más de mil personas se acercaron ayer a la
Sociedad Deportiva Oberena para ver y aprender de las setas. Y muchos
resolvieron sus dudas. 'Las setas que más guerra dan a la gente son
dos especies: la "ilarraka" (Clitocibe nebularis), que es buena,
y la "entoloma lividum", que es tóxica. Las dos son bastante
similares y viven en el mismo hábitat, pero una es buena y otra es mala -explicó
Patxi Pérez. La diferencia radica en que el sombrero de la "ilarraka"
es de color gris y sus láminas son blanquecinas y decurrentes. En cambio,
la seta tóxica tiene un color crema, las láminas rosadas y escotadas y,
además, desprende un olor harinoso'.
No obstante, este año tampoco se están registrando muchos casos de
intoxicación. Tal vez porque los aficionados navarros se están
convirtiendo en expertos micólogos o porque procuran no echar a sus
cestas especies desconocidas. 'La gente cada vez tiene más conciencia
y más cultura. Siempre hay quien ve cualquier cosa y se la come. Pero, en
general, saben que es un campo peligroso o, por lo menos, peliagudo. En
caso de duda, lo mejor es preguntar a un experto y no al vecino de al
lado', indicó el socio de Gorosti.
Hasta 15.000 pesetas el kilo
Patxi Pérez lleva quince años buscando setas. Empezó a los 17,
cuando acompañaba a su padre a cazar por el monte. Ahora, con 32 años,
se conoce a la perfección dónde encontrar los mejores ejemplares. 'Estos
días ha llovido y están saliendo muchas setas. Sobre todo, son buenas
las zonas de encinares de Echauri y Carrascal, y los pinares de la Comarca
de Pamplona y Velate', asegura.
Y puestos a buscar, se pueden encontrar las especies más sabrosas y
también las más cotizadas en el mercado. Según Patxi Pérez, este año
el kilo de hongos se paga al recolector a unas 3.000 pesetas y el de
robellón, a 1.000.
No obstante, aunque el 'onto beltza' (Boletus aereus) y el 'níscalo'
(Lactarius deliciosus) son las especies valiosas más comunes, todavía se pueden
encontrar ejemplares más codiciados. Son los 'perritxitos' (Calocibe
gambosa), también conocidos como 'la seta de mayo'. Crecen cuando no hay
otras especies y, por eso, su precio puede superar las 15.000 pesetas el
kilo. Más de un navarro se ha hecho millonario con una cesta de setas.
Todo es cuestión de ver y aprender.
Diez ideas para la cesta.